Gingivitis y periodontitis: cómo detectar los problemas de encías a tiempo

Las encías tienen un papel fundamental en la salud de la boca. No solo rodean los dientes: también ayudan a proteger los tejidos que los sostienen. Por eso, cuando se inflaman, sangran o se retraen, conviene prestar atención.

Dos de los problemas más frecuentes son la gingivitis y la periodontitis. Aunque a veces se usan como si fueran lo mismo, no lo son. La gingivitis suele ser una inflamación inicial de la encía, mientras que la periodontitis es una enfermedad más avanzada que puede afectar al soporte del diente.

Detectarlas a tiempo es clave. En fases iniciales, muchos problemas de encías pueden tratarse de forma más sencilla. Pero si se dejan avanzar, pueden acabar provocando movilidad dental o pérdida de dientes. El NIDCR explica que la enfermedad periodontal comienza con encías rojas, inflamadas y sangrantes, y que si no se trata puede afectar al hueso que rodea los dientes.

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Qué es la gingivitis

La gingivitis es una inflamación de las encías, generalmente relacionada con la acumulación de placa bacteriana cerca del margen gingival.

Sus señales más habituales son:

• Encías rojas o inflamadas.
• Sangrado al cepillarse.
• Sensibilidad en la encía.
• Mal aliento.
• Acumulación de sarro.

La buena noticia es que, cuando se detecta pronto, suele poder mejorar con una limpieza dental profesional y una higiene diaria adecuada. La placa que no se elimina puede endurecerse y formar sarro, que no se retira bien con el cepillado en casa.

Qué es la periodontitis

La periodontitis es una fase más avanzada de la enfermedad de las encías. En este caso, el problema no afecta solo a la encía superficial, sino también a los tejidos que sujetan el diente.

Puede provocar:

• Retracción de encías.
• Sensación de dientes más largos.
• Mal aliento persistente.
• Dolor o molestias al masticar.
• Movilidad dental.
• Separación entre dientes.

La OMS señala que la enfermedad periodontal afecta a los tejidos que rodean y sostienen los dientes, y que en sus formas graves puede hacer que la encía se separe del diente y que los dientes se aflojen.

Diferencia principal entre gingivitis y periodontitis

La diferencia más importante está en la profundidad del problema.

En la gingivitis, la inflamación afecta principalmente a la encía. En la periodontitis, el daño puede llegar a los tejidos de soporte del diente.

Por eso no conviene esperar. Una encía que sangra de forma habitual no debería normalizarse. Puede ser algo inicial, pero también puede ser la primera señal de un problema que necesita tratamiento.

Cuándo acudir al dentista

Deberías pedir una revisión si notas:

• Sangrado frecuente al cepillarte.
• Encías inflamadas, rojas o doloridas.
• Mal aliento persistente.
• Sarro visible cerca de la encía.
• Encías retraídas.
• Dientes con movilidad.
• Molestias al masticar.
• Mucho tiempo desde tu última limpieza dental.

El NHS recomienda consultar al dentista si las encías sangran al cepillarse o al comer alimentos duros, si están doloridas o inflamadas, o si hay mal aliento.

Cómo cuidar las encías en casa

El cuidado diario es fundamental para prevenir problemas de encías. Lo básico es cepillarse correctamente, limpiar entre los dientes y acudir a revisiones profesionales.

El CDC recomienda cepillarse dos veces al día, usar hilo dental a diario, realizar limpiezas profesionales periódicas y acudir al menos a una revisión dental anual, o con más frecuencia si el profesional lo indica.

En casa puedes empezar por:

• Cepillarte con suavidad dos veces al día.
• Usar hilo dental o cepillos interdentales.
• No dejar de cepillarte aunque sangren las encías.
• Evitar el tabaco.
• Reducir el consumo frecuente de azúcar.
• Seguir la frecuencia de revisiones indicada por tu dentista.

Conclusión

La gingivitis y la periodontitis no son lo mismo, pero están relacionadas. La gingivitis suele ser una señal inicial de inflamación, mientras que la periodontitis puede afectar al soporte de los dientes.

La clave está en actuar pronto. Si tus encías sangran, están inflamadas o notas mal aliento persistente, no lo dejes pasar. Una revisión dental puede ayudarte a detectar el problema, tratarlo a tiempo y evitar que avance.

Cuidar las encías también es cuidar tus dientes.

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